sábado, 7 de mayo de 2016

Orta entre lo Atlántico y lo Mediterraneo

Por su situación geográfica diríamos que Orta es una población mediterránea, pues se halla a pocos kilómetros de Tortosa y desde las cimas de sus montañas se puede ver el Mediterráneo, pero también desde estas montañas podemos ver las cumbres nevadas de los Pirineos.

Estas montañas que la rodean son la que hacen atlántica a Orta, en ellas nacen dos ríos: el Algars y el Canaletes, los dos afluyentes del Ebro. Estos ríos fueron la comunicación entre dos mundos y dos culturas, el Canaletas iría en dirección este y es el que comunicaría Orta con la cultura mediterránea y el Algars que parte en dirección norte, haciendo de frontera entre Cataluña y Aragón es el que nos marcaría el camino hacia el Atlántico.

Por Orta se podría llegar del Norte al Mediterráneo, sin pasar por los peligrosos desfiladeros del Ebro en la zona de Mirabet y las poblaciones de Ascó y Mora. Por este motivo Orta ha tenido un valor militar muy importante y el que poseía Orta poseía también a la larga el dominio del Ebro. En 1131 Alfonso el Batallador conquisto Orta antes que Lerida, Caspe, Fraga y Tortosa, las tropas franquistas ocuparon Orta en la primavera de 1938, pocos meses antes de la decisiva batalla del Ebro.

Estos dos mundos, el Atlántico y el Mediterráneo, tan separados entre sí, dejaron en Orta un profunda huella religiosa en la montaña de Santa Barbara, a los pies del no menos sagrado Montsagre (Mont Sacer). Si hemos de ser rigurosos solo podemos hacer un estudió científico a partir del año 1131 en el que aparece escrito por primera vez el nombre de nuestro pueblo en un documento que se encuentra en la iglesia de Calahorra

A los pies de Santa Barbara se construyó un convento y en el vemos la intensa huella que han dejado la religión de estos dos mundos. Dos mundos religiosos que los vemos juntos, pero no revueltos. El primero que sería el Atlántico iría desde principios del siglo XII hasta mediados del XVI en que llegan los franciscanos al pueblo y el segúndo, el Mediterraneo, iría desde la llegada de los franciscanos hasta nuestros días.y separando estos dos mundos no podía faltar un simpático dragón.

Dos mundos opuestos luchan por conquistar la montaña de Santa Barbara: El Sol y la cruz.

El mundo Atlántico sería el orden que rige el cosmos, serían las leyes naturales y la ciencia. Lo podríamo resumir en esta frase de Eistein: "Dios no juega a los dados".

Las construcciones templarias que tenemos en Orta son construidas de acuerdo con el Sol y los otros astros del universo, en ellas se plasma este orden.

El convento templario de Orta. Los templarios construyeron este templo como si fuera un templo solar, el Historiador  Miguel Giribets ha realizado un trabajo sobre este santurario en que demuestra que su ubicación y orientación tienen que ver con el recorrido del Sol y las estrellas.


El convento de Orta tiene una orientación este-oeste, otras tres ermitas de la montaña estan en linea recta con el convento, que se propaga hasta la iglesia de Lledó.
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El templo esta construido para que entre la luz en su interior en las salidas del Sol, entrando centrado en el templo e iluminando todo su interior el día tres de Mayo, coincidiendo con las fiestas de los mayos y la constelación de Tauro.


Esta la fotografía nos daría solo un idea de como podía ser este fenómeno, pues esta iglesia fue modificada cuando los templarios fueron suprimidos como Orden Religiosa. En la época templaria el templo era más corto y la puerta estaba en la parte sur, con lo que el Sol debía incidir sobre una pared en donde ahora vemos la puerta de entrada y también debía iluminar la parte central de la nave con el Sol que entraba por una ventana hoy tapiada por el retablo del altar mayor. El templo templario estaba dividido en cinco partes, los cinco elementos de la alquimia, además los constructores del templo nos dejaron marcas de cantero en las paredes exteriores del templo, de las que destacaríamos estrellas de cinco puntas y la más numerosa sería la de ocho puntas, que representaría el numero nueve si contamos el centro, estrella que es el escudo de la ciudad navarra de Estella. 
Estrella de cinco punta: Escudo del conde de Champaña y ciudad de Estella.

La iglesia de Orta. Es el otro gran monumento templario que tiene Orta, fue empezado a construir por los Templarios y aunque fue finalizada por los Hospitalarios, estos mantuvieron las lineas marcadas sus primeros constructores. Destacaríamos el abside dividido en siete partes, su orientación con el solsticio de verano y destacaríamos las tres primeras llaves de vuelta de la iglesia dedicadas a: Nuestra Señora de Orta, escudo de los Templarios y un Sol antropomorfo.

El mundo Mediterránéo estaría dirigido por un Dios corrupto, que a cambio de dinero estaría dispuesto a cambiar el rumbo del destino o salvar las almas de los muertos a cambio de pagar misas sus herederos. Este Dios sería fruto de las culturas egipcia y griega. Sería también el Dios de los íberos, sería un Dios que se opondría al orden y pensamiento, siendo más un Dios político y de dominio sobre el hombre que sobre la naturaleza.

Sobre este Dios no me gusta hablar, pues surge solo de la ignorancia del hombre y la ambición del poder, llego a Orta luego de que los templarios fueran suprimidos como Orden Religiosa por la iglesia de Roma. Se produjo la ruptura definitiva con el mundo Atlántico en Orta sobre la mitad del siglo XVI con.la llegada de los franciscanos al convento de Orta.

El dragón de Orta es un cuento que tiene varias interpretaciones y para mí sería la separación entre los dos mundos, en donde la naturaleza pierde la batalla con la llegada de los franciscanos y huye volando. Luego tendríamos a los franceses saqueando el convento dos veces en dos guerras: la dels segadors y la de la independencia.

En nuestra provincia de Cataluña en un lugar llamado Orta, me dijeron uns viejos moradores en aquella tierra y lugar de Orta junto a la frontera con Aragón, que se quejaban unos pastores, que guiaban el ganado hacia un monte donde esta edificado un Convento de la orden de San Francisco, que salía una fiera y dragoón que se llevaba una oveja en el aire, para donde moraba, de una cueva que se hallo después que los Frailes de San Francisco poblaron aquel lugar y monte que se llamaba de San Antonio, sobre el cual estaba un fuerte y grande castillo, donde vi por mis ojos la cisterna de agua. Después que los Padres de San Francisco que moraban en aquel monte y Convento, que fué de los Templarios,  y se dio a los dichos Padres de San Francisco por voluntad de nuestro CarlosV Emperador. Como se dice en las memorias de la Crónica de nuestro Reverendo Padre Gonzaga, vió ocularmente, como dejo aquel fiero animal aquella tierra y voló hacia mediodía y no apareció más.


jueves, 5 de mayo de 2016

La iglesia quita a sus santos

La iglesia católica se fundamenta en cuentos. La cultura y las leyes de la naturaleza son sus principales enemigos y poco a poco sus engaños y mentiras van saliendo a la luz.

Me da pena ver gente que lleva pegatinas de San Cristofol (en catalán) o San Cristobal (en castellano) en su coche, lo pasan a bendecir e incluso pueblos como Bot y Calaceite se hacen cenas y fiestas en su honor. Si hablaras mal de San Cristobal como mínimo te mirarían mal ó te podría pasar como a las pobres mujeres que fueron a gravar una "fiesta de bous" en Mas del Barberans.


Les he de decir que San Cristóbal es un ex-santo porque la iglesia católica decidió borrarle del santoral a fines de los años sesenta, cuando puesieron en duda que el personaje fuese algo más que una leyenda (lo raro es que creyesen que era un personaje histórico durante tanto tiempo).

Veo correcto que se distinga entre leyenda y realidad, pero si vamos por este camino se van a quedar con las paredes de las iglesias en blanco. Lo raro es que la iglesia no diga a sus feligreses que bendecir el coche a San Cristobal es lo mismo que si lo hicieran a Popeye, es solo un ejemplo.

San Cristóbal, ex-santo y perro
"Ex-santo" porque la iglesia católica decidió borrarle del santoral a fines de los años sesenta, cuando pusieron en duda que el personaje fuese algo más que una leyenda (lo raro es que creyesen que era un personaje histórico durante tanto tiempo).
Pues bien, este señor, que antes de llamarse Cristóbal se llamaba Réprobo, era un gigante cananeo que deseaba ponerse al servicio de la persona más poderosa del mundo. Empezó con un rey pero al ver que este rey temblaba ante el diablo, le abandonó para servir a Satán, al que también abandonó cuando descubrió que tenía miedo de Cristo (un sirviente "nada" chaquetero). Mientras vagaba buscando a su futuro señor, llegó a un río peligrosísimo que la gente no se atrevía a cruzar. Réprobo, que en el fondo era un buenazo, decidió quedarse allí para ayudar a los viajeros a cruzar esas terribles aguas.
Un día apareció un niño pequeño que le pidió ayuda para pasar al otro lado. Réprobo, se lo cargó a los hombros y empezó a atravesar el ríó como hacía siempre, pero a medida que avanzaba notaba que el niño le iba pesando más y más, y que poco a poco se iba hundiendo. Cuando llegó a la otra orilla, completamente agotado, el niño -que resulta que era el niño Jesús- le confesó que acababa de cargar con todo el peso del mundo sobre sus hombros. En agradecimiento, le cambió el nombre por Christophoro (o Cristóbal), que en griego significa "el que lleva a Cristo", e hizo florecer el tronco que usaba el gigante como bastón, convirtiéndolo en una especie de palmera con dátiles.
San Cristóbal es un personaje fácil de identificar en el arte: un señor con barba, un bastón florido y un niño sobre los hombros. En el arte medieval, a veces se le representa con unos pequeños hombrecillos enganchados en el cinturón, que no son otra cosa que los viajeros que transporta por el río. A destacar, aparte de estos muñequitos, los peces que tiene en las piernas para representar el río y su delicioso estrabismo.
En algunas representaciones, puede aparecer incluso con cabeza de perro. Hay quien dice que esta tradición procede de una mala transcripción de la palabra "cananeus" (de Canaan) como "canineus" (canino)... Como sea así, el disléxico que se equivocó debe estar partiéndose de risa en su tumba.

martes, 8 de marzo de 2016

Los franciscanos se llevaron un dragón y nos trajeron un San Salvador

Los franciscanos se llevaron un dragón y nos trajeron un San Salvador, pero nada de esto paso en la Orta del siglo XVI. Ni los dragones, ni los milagros existen.

La llegada de los franciscanos a Orta significo perder toda la cultura ancestral que quedaba en nuestra tierra, con ellos llego la primera piedra del  Nacionalcatolicismo. Toda nuestra historia se fue volando como el dragón.

En nuestra provincia de Cataluña en un lugar llamado Orta, me dijeron uns viejos moradores en aquella tierra y lugar de Orta junto a la frontera con Aragón, que se quejaban unos pastores, que guiaban el ganado hacia un monte donde esta edificado un Convento de la orden de San Francisco, que salía una fiera y dragoón que se llevaba una oveja en el aire, para donde moraba, de una cueva que se hallo después que los Frailes de San Francisco poblaron aquel lugar y monte que se llamaba de San Antonio, sobre el cual estaba un fuerte y grande castillo, donde vi por mis ojos la cisterna de agua. Después que los Padres de San Francisco que moraban en aquel monte y Convento, que fué de los Templarios,  y se dio a los dichos Padres de San Francisco por voluntad de nuestro CarlosV Emperador. Como se dice en las memorias de la Crónica de nuestro Reverendo Padre Gonzaga, vió ocularmente, como dejo aquel fiero animal aquella tierra y voló hacia mediodía y no apareció más.
http://books.google.es/books?id=d3fOLxK0Up8C&pg=PA18&dq=dragon+san+antonio+orta&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwi_rrKRsvPKAhWIzxQKHUGrD4IQ6AEILjAB#v=onepage&q&f=true

martes, 16 de febrero de 2016

Testamento de Gabriel Piquer de Maella y las cincuenta misas a nuestra Señora de Orta

A los principios del siglo decimo sexto, ó lo que es lo mismo, por los años mil y quinientos, la antigua familia de Piquér de Maella se dividió en tres ramas; es a saber, la de Bartholomé Piquér que se estableció en Favara, la de Marcos Piquér que quedó en Maella y la de Juan Piquér que se trasladó al Mas del Labrador.

Marcos Piquér casó en Maella con Isabel Colera, y hubieron en hijos á Miguél, Doctor en Medicina, que en el año de mil quinientos ochenta y quatro obtuvo Certificación de Hidalguía, dada por Diego de Urbina, Rey de Armas del Señor Felipe Segundo, a Juan, que casó en Maella con Maria Francin, y no hubieron hijos, á Susana Piquér, que casó en Zaragoza con Jayme Rivera, y á Gabriél, que casó en Maella con Cathalina Daroca.

Para entender el personaje de Gabriel Piquér nos hemos de situar en una família muy religiosa y muy bien relacionada con el poder del siglo XVI, continuare la narración que se nos hace en el año 1767 de la familia de Gabriel Piquer en el libro titulado Hidalguia de sangre de don Andres Piquer.
http://books.google.es/books?id=HGGaEbcKnWMC&pg=PA40&lpg=PA40&dq=hidalgura+de+sanres+de+don+andres+piquer&source=bl&ots=0-ItHc26MZ&sig=VbnL6sJkvpJqOUDQbwfeF5aOtaw&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiiu6mGhv3KAhXDVRoKHZZ2CUcQ6AEIITAA#v=onepage&q&f=false

El tío de Grabiel Piquer, Bartolome, casó en Favara con Monserrada Cubells, sobrina carnal del Ilustrisimo Señor Don Frey Domingo Cubells, Obispo de Malta. Quando el Emperador Carlos Quinto dió á los Caballeros de la esclarecida Orden de San Juan de Jerusalén la Isla de Malta, en lugar de la de Rhodas, que perdieron despues de una gloriosissima defensa,...y en la segunda eleccion fué puesto en aquella Silla Episcopal el Ilustrisimo Señor Don Frey Domingo Cubells, que havia sido del Convento que la Religion de San Juan tiene en Caspe. Monserrada Cubells, hija de Pedro Cubells, hermano de este señor Obispo, casó con Bartolomé Piquér (hermano del padre de Gabriel Piquer).

Se piensa que los primeros Piquer pasara de Vizcaya a Aragón y se establecieron en Maella y otros pueblos  de la comarca, al tiempo que estos se conquistaban a los Moros.

Gabriel Piquer concedió testamento en su lecho de muerte, adjuntamos unos fragementos extraídos también del libro mencionado anteriormente.



En su testamento nos dice que se celebren cincuenta misas a Nuestra Señora de Orta, destacamos que no dice en Nuestra Señora, como si lo hace en el caso de las de Monserrate, Pilar y Gracia de la Fresneda. Podría ser que hubiera sido ya sustituida con la llegada de los frailes franciscanos al convento de Orta. 

Este señor fue coetáneo de San Salvador y vivió el principio de la decadencia de nuestras tierras, traida con el emperador Carlos V, hijo de Juana la Loca.


http://books.google.es/books?id=LnSasP9doscC&pg=PA9&dq=beato+san+salvador+de+horta+maella&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwikyJ-zqP3KAhULPBQKHRPbDOIQ6AEIHzAA#v=onepage&q&f=false

El testamento de Gabriel Piquer es el último documento en que se nos nombra a Nuestra Señora de Orta, pues esta sera sustituida por la figura de San Salvador de Orta. 

Si desde Maella encontramos escritos que nos hablan de Nuestra Señora de Orta, no los encontramos de San Salvador, pero si encontramos un relato de San Salvador de Orta, que pasa en Maella. En el libro titulado Vida y novena del glorioso Beato Salvador de Horta, encontramos un prodigio ocurrido en Maella, escrito seguramente por los mismos que nos hablan del El dragón de Orta y que bien hubiera podido ocurrir en la casa del buen hombre de Gabriel Piquer.

Literats ilercavons (26); Andreu Piquer i Arrufat (Fórnols, Matarranya, 1711-Madrid, 1772) va ser un metge, filòsof i lògic il·lustrat. Va ser el metge de cambra de Ferran VI, El 1752 va ser designat vicepresident de la Reial Acadèmia Medicomatritense i membre del Tribunal del Reial Protomedicat. El 1755 publica Filosofía moral para la juventud española. El 1762 va publicar Institutiones medicae ad usum Scholae Valentinae i, entre 1764 i 1766 Praxi medica. Va escriure en llatí i castellà. Va traduir al castellà en tres volums l'obra d'Hipòcrates amb el text grec i la versió llatina (1757-1770).
El seu fill, Joan Crisòstom Piquer i Noguera, va ser sacerdot i doctor en teologia.

viernes, 1 de enero de 2016

La verdadera historia de San Salvador de Orta

El intentar hacer una biografía real de San Salvador de Orta resulta casi imposible, si partimos de dos de sus biografías más próximas a su muerte, como son las de Joseph Boneta Laplana y el padre dominico Pacifico Guiso.Pirella, nos encontramos con relatos mitológicos muy ricos, pero imposibles para confeccionar una biografía seria de este Santo.

Por lo que hemos de recurrir a otros estudios, como serían estudiar biografías paralelas a su época, como la de Francisco de Borja; restos arqueológicos del convento de Sant Salvador de Orta, en el que vivió 12 años, la historia del pueblo durante el siglo XVI.

Recurrimos a la biografía de Francisco de Borja, porque en las de San Salvador se nos dice, que luego de visitar a Felipe II, se dirige a Valencia a casa del Duque de Gandia.




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En las visitas parroquiales del obispado de Tortosa a la iglesia de Orta del siglo XVI, no encontramos ninguna referencia a San Salvador. http://miborradori.blogspot.com.es/2015/02/el-cuento-de-san-salvador-de-orta.html

Si encontramos alguna referencia a San Salvador de Orta es al estudiar la biografía de San Francisco de Borja.

EL MECENAZGO CULTURAL DE LOS BORJA DE GANDIA: ERASMISMO E ILUMINISMO por Francisco Pons Fuster pag 34 http://www.uv.es/dep235/PUBLICACIONS_III/PDF2.pdf

Entre los años 1539 y 1543 residió en Barcelona ejerciendo el cargo de Virrey de Cataluña, según las biografías de Francisco de Borja este frecuentaba a los franciscanos en el convento de Jesús de Barcelona y allí conocio a San Salvador de Orta, que  entro el 3 de mayo de 1541 entró en el convento franciscano de Santa María de Jesus y en 1542 profesó la orden y fue enviado al convento de Tortosa.

Según las biografías de San Salvador de Orta, este fue recibido por el Duque de Gandía (Francisco de Borja) en 1559, en este año Francisco de Borja es perseguido por la inquisición, porque por toda Castilla aparecieron en estritos y sermones ideas luteranas. Los enemigos de los jesuitas atribuyeron a éstos el origen de estas herejías.

Lo curioso es que la nota son Salvador de Orta en la biografía de San Francisco de Borja no aparece 
Lo curioso es que la nota sobre San Salvador de Orta en la biografía de San Francisco de Borja no aparece en la biografía de San Salvador y al contrario la estancia en casa del duque de Gandía no aparece en la biografía de San Francisco de Borja y si en la de San Salvador de Orta.

VISTABELLA HISTORICA Escrito pr Jose María Fernandez Nuñez





Continuant per aquest mateix camí, sorprenc la citació que es pot trobar en el llibre de Juan G. Atienza, ”La mística solar de los Templarios” on diu que desprès de la dissolució de l’Orde del Temple l’any 1312 (Concili de Vienne), “un cavaller del Temple anomenat Pere de Maderm, (15)es va retirar a Orta, on va morir. http://montcadapost.blogspot.com.es/2008/02/els-montcades-histria-i-fets-daquesta.html
pag.339 11. Vid. en cap. VI.pp. 160-163. a frey Bertrán Aymerich. En la lista de templarios pensionados, fechada en 1319. figura un caballero de Horta que recibe quinientos sueldos. ¿se trata de nuestro frey Pere de Madern? del libro LA MALDICIÓN DE LOS SANTOS TEMPLARIOS, de Rafael Alarcón Herrera.

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La Castilla de santa Teresa
Antonio Luis Cortés Peña
Historiador
Aunque ninguna vida humana puede ser mínimamente comprendida sin encuadrar en su época, es cierto que no todas las personas se encuentran unidas del mismo modo al medio espacial y temporal en el que les toca vivir. En el caso de Teresa de Jesús, en contra de lo que su misticismo podría falsamente dar a entender, nos hallamos ante un personaje histórico íntimamente enlazado con su tiempo. No nos referimos sólo a que su religiosidad en gran parte se explique por las circunstancias que rodearon su andadura en este mundo, sino, además, a que fue constante su preocupación por los hechos y momentos coyunturales de los que fue coetánea Desde acontecimientos de gran envergadura, como la anexión filipina de Portugal o las guerras de religión francesas, hasta problemas más cotidianos, como la presencia de la temible inflación con incidencia tan negativa para la economía de sus conventos, son un ejemplo de la muy diversa temática mundana presente en sus escritos y. en más de una ocasión, con sencilla pero, a la vez, profunda agudeza crítica De ahí que uno de sus estudiosos haya escrito que la santa de Avila estuvo plenamente integrada en su sociedad (o enemistada con ella) (1).
Una época de transición
Teresa de Cepeda y Ahumada vivió en pleno siglo xvi, entre 1515 y 1582, prácticamente durante los reinados de los dos primeros monarcas españoles de la Casa de Austria Fueron unos años en los que llegó a su punto culminante el poderío europeo y mundial de la monarquía española, lo que no significó una evolución política lineal en el sistema de concebir el soporte ideológico del poder. Si el reinado de Carlos I supuso una ruptura en no pocos aspectos con el de los Reyes Católicos, también fueron patentes las grandes diferencias que se establecieron entre la España de Felipe II y la de su padre El talante abierto, erasmista. sobre todo en una primera etapa, que imprimió a su tarea de gobierno el emperador, se hallaba bien distante de la intransigencia y cerrazón que, de forma especial desde 1560, caracterizaron los ejes principales sobre los que se sustentó la política de su hijo.
El resultado fue que la España encontrada en 1517 por el joven Carlos, cuando desembarcó en el litoral cantábrico para hacerse cargo de la herencia materna, era, en aspectos fundamentales, muy diferente a la que presenció la muerte de santa Teresa. La época que medió entre ambos hechos tuvo como rasgo principal el de ser un período de transición en el que se produjeron numerosos cambios, tanto en los aspectos materiales como en los espirituales.
En la gestación de estos cambios intervino, sin duda, el distinto carácter de los dos reyes que dirigieron la marcha de la monarquía durante tan dilatado espacio de tiempo, pero también incidieron en los mismos una serie de factores, surgidos tanto en la Península como en otras zonas de Europa, que marcaron la vida y la obra de Carlos y Felipe. Basta relacionar la corta serie de acontecimientos, ocurridos en estos años, para comprender que la quiebra histórica era en la práctica inevitable- nacimiento y expansión de la reforma protestante, comunidades y germanías, conquistas de México y de Perú, fundación de la Compañía de Jesús, Concilio de Trento, rebelión de los moriscos, sublevación y guerra de los Países Bajos, unión con Portugal.„
Muchas fueron, por tanto, las cosas que se transformaron entre 1515 y 1582 y la experiencia vital de Teresa de Cepeda estuvo influida por una parte considerable de las mismas, las cuales, como a otros territorios de la monarquía, afectaron intensamente a Castilla, a cuya tierra y a sus hombres de modo tan fuerte se sentía unida.
Ese sentimiento respondía a una evidente lógica, pues, no en vano, la santa había nacido en un típico núcleo familiar de la Castilla de su tiempo. Era una familia numerosa —doce hermanos--; de ascendencia mezclada, en parte conversa, de mercaderes que se van introduciendo en la hidalguía, sin importarle para ello llegar a la compra de testigos falsos para conseguirlo. Su declive económico obligará a seis de sus hermanos a emigrar a las Indias, de donde uno de ellos, Lorenzo, volverá con los suficientes caudales para darle prestigio a la familia. Este prestigio lo buscará de una manera muy característica entre las clases medias urbanas, la inversión —14.000 ducados— en tierras agrícolas, hecho que produjo gran satisfacción en santa Teresa. Analizando todos estos rasgos nos aparece un claro panorama de la Castilla de transición en la que vivió.
Comienza el declive castellano
Durante su época aún era manifiesto el predominio político y económico de Castilla sobre los restantes reinos peninsulares. No obstante, éste hasta entonces indiscutido predominio comenzó a verse amenazado y al final de su vida los síntomas de la inmediata decadencia castellana podían percibirse de forma clara. El eje económico, arrastrado por la vorágine americana, habla basculado hacia el sur. Cierto que a lo largo de gran parte del siglo xvi todavía fue intensa la actividad comercial castellana con la importancia de Burgos. Medina del Campo y Toledo, pero su empuje iba descendiendo paulatina e inexorablemente incluso la fijación de la Corte en Madrid (1561) sólo resultó un parcial paliativo a la crisis anunciada. Algo semejante sucedió en cuanto a la demografía; conoció durante muchas décadas del siglo xvi una evidente expansión, ayudada por una fuerte natalidad, para sufrir un frenazo hacia 1580 debido a la aparición de graves epidemias y, en general, a la adversa coyuntura económica de esos años.
Dentro de este panorama de cambio que estamos contemplando, había un aspecto de la Castilla tradicional aún arraigado y que más tarde desaparecería. Nos referimos a que Castilla era todavía una región urbana, en la que las ciudades tenían una trascendencia básica en la dirección de su estructura socioeconómica; la ruralización llegará después. Todo ello tuvo importancia en la trayectoria de santa Teresa, quien, nacida en un medio familiar totalmente ciudadano, buscó el apoyo para su obra reformadora en la población de los núcleos urbanos: burgueses y aristócratas. Entre ambos ella prefería a los primeros, de los que procedía y a los que comprendía mejor, mientras que su opinión de los segundos, debido a distintas experiencias, no fue demasiado satisfactoria.
La sociedad castellana del siglo xvi, dividida como las del resto del Occidente cristiano en los tres tradicionales estamentos—nobleza, clero y estado llano—, presentaba, sin embargo, un aspecto claramente diferenciador con ellas por la presencia en su seno del problema converso. Peculiaridad tan exótica para las demás tierras europeas, pero tan crucial para el pasado español, y que tanto afectó a la santa, requiere una pequeña atención.
El término converso se aplicaba generalmente a toda persona convertida al catolicismo procedente del judaismo, asi como a sus descendientes. Los problemas que se crearon a la población de este origen fueron diversos y vividos con diferente intensidad a lo largo de la época moderna española. Fue precisamente en el siglo xvi cuando sufrieron una mayor evolución y cuando se manifestaron de modo más hiriente.
En un primer momento la actuación del Tribunal de la Inquisición, creado para acabar con el problema de aquellos conversos que judaizaban se empleó con gran dureza hasta el punto de que una parte importante de la condenas a muerte promulgadas durante todos los años de su existencia fueron realizadas entonces —aproximadamente unos dos tercios de las mismas—. Sin embargo, en esos momentos, la mayoría de los conversos no ocultaban su linaje e incluso, hablaban de su ascendencia hebraica con toda naturalidad, sin complejo alguno y hasta con orgullo (2) El antihebraismo aún no era más que un fenómeno de las clases populares, sin que se hubiese contaminado a los grupos dominantes, por lo que aún resultaba mínima la incidencia de los estatutos de limpieza de sangre (exigencia de pruebas sobre no tener ascendencia conversa para pertenecer a ciertos organismos o instituciones), ni tampoco tuviese grave trascendencia el hecho de ser de origen converso para la honra familiar, aspecto entonces tan primordial en la consideración social.
Los conversos, perseguidos
A lo largo del reinado de Carlos l se produjo en este sentido una transformación en profundidad: se extendió el antihebraísmo, lo que determinó la multiplicación de los estatutos de limpieza Como ha escrito Domínguez Ortiz, el problema estaba cambiando de carácter; a la realidad conversa sucedía el tabú converso, con fuerte connotación racial (3). La verdad es que la actitud indecisa ante el problema mostrada por el emperador, hizo que la situación para la población conversa fuese aún hasta cierto punto aceptable. Fue la postura claramente contraria adoptada por Felipe II, la que definitivamente radicalizó la situación hizo incontenible la crecíente marea anticonversa y dio a la sociedad castellana un tinte de régimen de castas (4)

Como escribió Américo Castro, uno de los primeros que alertaron sobre este lema en esta peculiar estructura social el converso padecía terriblemente el verse puesto en situación de inferioridad. .. y al mismo tiempo se sintió estimulado a arremeter, en la forma que le tuera posible. contra la sociedad en torno a él (5) Este hecho tuvo una enorme trascendencia dado que los conversos fueron los creadores de una cuarta parte de la producción literaria y científica surgida en los territorios españoles, a pesar de significar sólo una vigésima parte de su población.
También fue sustancial su influencia en la espiritualidad y en la vida religiosa de nuestro siglo xvi. Tres nombres de figuras descollantes ratifican por si solas esta afirmación: la misma Teresa de Jesús, Juan de Avila y Fray Luis de León. Parece fuera de toda duda que su origen converso es uno de los rasgos que más afecta ron a sus vidas y a sus obras, cuya incidencia en la espiritualidad de la época es reconocida de forma unánime.
Si hemos aludido al cambio operado en diferentes planos de la realidad castellana durante la centuria del quinientos, encontramos igualmente una evidente evolución en cuanto a la vida religiosa De modo esquemático pueden distinguirse dos etapas bien diferenciadas, se paradas por un acontecimiento trascendental para la iglesia católica, el Concilio de Trento.
La primera muestra como nota más sobresaliente el interés presente en muchas mentes por los problemas religiosos. Esto dio lugar a una constante preocupación por la moralización del clero y, lo que era de mayor importancia, a la existencia de una corriente espiritualista, defensora de una religiosidad interna, profunda, alelada de ritos y ceremonias: la difusión en España de los escritos de Erasmo, junto a la popularidad de la literatura mística y ascética, ahora en su punto culminante, respondía a esta actitud religiosa La misma llevó a grupos reducidos a buscar su salvación por nuevos caminos, pronto observados con suspicacia por la jerarquía eclesiástica, temerosa de posibles desviaciones heréticas. Así, al lado de la persecución de alumbrados y erasmistas, se sospechó de cualquier manifestación de religiosidad que se saliese de las vías tradicionales, lo que condujo a sospechar de los jesuítas —la Compañía se fundó en 1540— y a la prohibición de la lectura de la Biblia en lengua vulgar.
Consecuencias del Concilio de Trento
La segunda etapa, iniciada en la década de los sesenta, estuvo hondamente marcada por la reacción de Trento. que con tanta intensidad iba a afectar a la marcha de la Iglesia católica durante cuatro siglos. El resultado en Castilla fue la aparición de un catolicismo militante, ortodoxamente depurado y disciplinado bajo la jerarquía. Si su implantación tuvo manifestaciones positivas en variados aspectos —enseñanza, misiones, beneficencia, arte...— rompió, sin embargo, con la espontaneidad y el ímpetu de la vida religiosa, lo que, ahogando una posible continuidad con la espiritualidad anterior, terminaría por esterilizar no pocas prácticas religiosas y por degenerar la literatura teológica que hasta entonces había brillado a gran altura.
Ahora bien, estos problemas no afectaban directamente por igual a toda la población, pues, mientras las clases alta y media tenían una cultura religiosa muy amplia, patentizada en continuas citas y alusiones, la plebe urbana se contentarla con saber su catecismo, y en ciertos distritos rurales, pobres y aislados, faltaría aún esta mínima instrucción, consecuencia lógica de la desigual repartición del clero (6) No obstante, el nuevo talante tridentino iba a influir en numerosas facetas fuera de la vida cotidiana, muchas de las cuales estaban en principio fuera de la esfera estrictamente religiosa, y fue uno de los factores del aislamiento hispano con respecto a la Europa occidental y del posterior anquilosamiento cultural.
La Inquisición, debido sobre todo a su larga y trasnochada presencia en nuestra historia hasta principios del siglo xix, se convirtió en la institución que veló por una rígida ortodoxia y, por tanto, cerró numerosas puertas a la cultura y a la ciencia hispánicas Como no podía ser menos, el tribunal inquisitorial también conoció el cambio presente en todos los niveles de la estructura vital española. Aunque su fisonomía nunca fue agradable, su nefasto control sobre la población no hizo más que aumentar a lo largo del siglo; extendió su intransigencia y su vigilancia desde la fe a las costumbres encorsetando a la sociedad española en unas rígidas normas de conducta, castradoras de una apropiada evolución intelectual.
Dos figuras pueden simbolizar esa transformación: el inquisidor general Alonso Manrique, entusiasta de Erasmo, en buena armonía con la abierta mentalidad del joven Carlos I; más tardíamente, el también inquisidor general, Fernando Valdés, receloso y perseguidor de todos los escritos místicos y cuya actuación estuvo en la línea de tibetización política emprendida por Felipe II. Santa Teresa, injertada en su tiempo, padeció estos aires de recelo e inmovilismo que tan fuertemente asolaron la Castilla que vivió.-
NOTAS
(1) Egido, T.. Ambiente histórico. En la obra colectiva Introducción a la lectura de Santa Teresa. Madrid. 1978. pág. 43.
(2) Domínguez Ortiz. A , Los judeoconversos en la vida española del Renacimiento, en Actas de las Jornadas de Estudios Sefardíes, Cáceres, 1980, pág. 190.
(3) Ibldem. pág. 191.
(4) Gutiérrez Nieto. J. I., La estructura castizo-estamental de la sociedad castellana del siglo xvi. en Hispana. XXXIII (1973). págs 519-563.
(5) Castro, A . Teresa la Santa y otros ensayos. Madrid. 1982. pág 18.
(6) Domínguez Ortiz, A . Desde Carlos V ala Paz de los Pirineos 1517-1660, Barcelona. 1973. págs 217-218

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Todo el arte de san salvador da orta https://translate.google.it/translate?hl=es&sl=it&u=http://www.enbach.eu/content/devozione-e-santita-salvatore-da-horta-nelle-arti-del-barocco&prev=search

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Absolutismo confesional
La Contrarreforma fue, ciertamente, en España una operación de reciclaje cultural de una sociedad que -como han demostrado, desde W. Christian a J.-P. Dedieu, pasando por H. Kamenadolecía en el siglo XVI de una servidumbre a viejas creencias paganas, un dominio absoluto de la religión local, una ignorancia de trascendencia muy superior a las disfunciones religiosas que llamamos herejías. La Contrarreforma generó una notable actividad catequética y, desde luego, un flujo de misiones por toda España. El jesuíta Pedro de León escribió que, de 1582 a 1625, había intervenido en, al menos, una misión anual.
Los procesos inquisitoriales testimonian el singular alejamiento de la cultura popular española de las pautas de la religión oficial. La colaboración de inquisidores y confesores en la operación de disciplinamiento pastoral la ha puesto de relieve Prosperi. Creo, por tanto, que la mayor originalidad de la Contrarreforma en España es que la Reforma católica que subyacía en su discurso, más que combatir la herejía protestante, se proyectó hacia la desestructuración de una religiosidad popular que no estaba a la altura de los mensajes de Roma. La campaña contra el luteranismo fue, en la práctica, más una operación de rearme xenófobo en el contexto de una política aislacionista que la defensa de una ortodoxia doctrinal, de la que sólo participaron unas élites sociales e ¡ntelectualmente formadas y que jamás estuvo seriamente en peligro.
Por otra parte, conviene también tener presente que la antigüedad del regalismo español va mucho más allá de Felipe II. El patronato regio (derecho de presentación de obispos, abadías y dignidades), el exequator (todas las disposiciones eclesiásticas debían pasar por el Consejo Real), los beneficios y subsidios eclesiásticos (tercios-diezmos, bula de la Santa Cruzada), databan del reinado de los Reyes Católicos, como es bien sabido. Felipe II, en uno de sus conflictos con Roma, se dedicó a difundir, como referente suyo, la carta de Fernando el Católico a su virrey de Nápoles defendiendo las preeminencias reales.

jueves, 17 de diciembre de 2015

La calle Bonaire tiene aire marino.

El camino que conectaba el núcleo antiguo y el castillo de Orta con la zona norte y las poblaciones vecinas de Lledó y Arenys de Lledó, con el crecimiento de la población de Orta entre los siglos XIII y XIV  fue progresivamente urbanizado, generando la calle Bonaire. Hoy en día continua siendo casi la única calle para llegar a la plaza del ayuntamiento y casco antiguo de la población.

El hecho que la calle principal y que da salida de la población desde el castillo tenga el nombre de Bonaire significa que esté defendía intereses marítimos y no terrestres. Esta expresión sería un deseo de buen viaje para un marino y más bien un insulto para un caballero terrestre.

Ahora nos puede extrañar que en Orta hubiera marinos, pero hemos de pensar que el delta se ha formado recientemente y en la antigüedad los barcos llegaban hasta Xerta. La misma calle y con iguales características las encontramos en Mora de Ebro.



Si pasamos a América también encontramos lugares que llevan el nombre de bonaire, me refiero a la capital de Argentina Buenos Aires. Si estudiamos la historia nos dice que en 1370 llego a las playas de la ciudad de Cerdeña llamada Galiari, una caja que contenía la imagen de una virgen que llevaba al niño Jesús en un brazo, y en el otro, un cirio. Desde entonces fue venerada como la virgen de los navegantes y se llamó Bonaira, o del Buen Aire.

Llegó a España de la mano de los marineros y fue allí donde se popularizo su culto, especialmente en el puerto de Sevilla, desde donde partían las expediciones hacia las nuevas conquista.

Así legó a Río de la Plata traída por dos sacerdotes que formaron parte del grupo comandado por don Pedro de Mendoza quien llevado por su devoción a la virgen, decidió honrarla otorgándole su nombre a la ciudad fundada. Por eso Buenos Aires fue llamada "Puerto de Nuestra Señora Santa María de Buen Aire".

Desde 1932 la ciudad de Buenos Aires le rinde culto a la virgen Bonaira en la iglesia construida en su nombre "Nuestra Señora de Buen Ayre", ubicada en el barrio de Caballito en la calles Gaona y Espinosa.


La historia oficial suele esconder el origen catalán de esta imagen y que el barco que la trajo a Galiari venía de Cataluña. Todo hace suponer que el primer nombre de Buenos Aires era Bonaire.

En el continente americano también encontramos una isla llamada Bonaire, curiosamente ha mantenido su nombre original al ser arrebatada a los españoles por los holandeses en el año 1636. http://es.wikipedia.org/wiki/Bonaire

Pero esta no es la única relación que hay entre Galiari y Orta, San Salvador de Orta llegó en noviembre de 1565 al convento de Santa María de Jesús en Galiari, muriendo en este convento a causa de una enfermedad el 18 de marzo de 1567.

Que Nuestra Señora de Bonaire y San Salvador de Orta llegaran a Galiari desde Barcelona, parece algo normal dada la ocupación por los catalanes de la isla durante aquellos siglos.

No deja de ser curioso que en Mallorca también encontramos otra ciudad con culto a otra virgen y San Salvador (en este caso no el de Orta), se trataría de la ciudad de Arta. http://www.artamallorca.travel/es/que-visitar/29/san-salvador


Al final de la calle Bonaire y en lo que podría ser la entrada al antiguo castillo de Orta encontramos una imagen de la virgen de la Merced. Cada año en este lugar se celebra la fiesta de la costa en donde por la noche se come sardinas arenques cocidas en una hoguera, es una tradición que se repite cada año coincidiendo el día de la Merced.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Biografía de San Salvador de Orta escrita por Guiso Pirella (P. Pacifico)


Guiso Pirella (P.Pacífico) 1675-1735 escribio la más completa biografía sobre San Salvador de Orta.


http://books.google.es/books?id=AzEP8BpycpMC&pg=PA158&lpg=PA158&dq=guiso+pirella&source=bl&ots=hG2CT1Ubi8&sig=vHN5hcItc_GcT8fB2cLv69I1wD0&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiwx5-RwLvJAhXFbhQKHYFuDoYQ6AEILDAC#v=onepage&q&f=true

Libro publicado en 1732 y que podemos leer en internet.



http://books.google.es/books?id=ZwQ_BojEzRAC&pg=PA258&dq=pacifico+san+salvador+de+horta+fray&hl=es&sa=X&ved=0CB8Q6AEwAGoVChMI1NbvndCpyAIVyhMaCh25Dgfr#v=onepage&q&f=false

Este libro es actualmente noticia porque en el año 2017 se publicara su traducción al italiano con motivo del 450 aniversario de la llegada de San Salvador a Cagliari.
http://www.assisiofm.it/cagliari-ricorda-e-celebra-san-salvatore-da-horta-71760-1.html

En esta biografía San Salvador de Orta aparece como un personaje mitológico, de leyenda, en donde hace que lo mudos hablen, los ciegos vean, los paralíticos anden, los muertos resuciten,...Una obra literaria que es una revisión de otros trabajos publicados sobre San Salvador, una obra que la debemos interpretar dentro del rico mundo de la mitología católica. Hoy en día vemos al personaje que se nos presenta en este libro como un ser irreal, más próximo a un Don Quijote del mundo de la religión. Solo han pasado unos cientos de años y la visión que da al hombre la ciencia, hace de aquella época más próxima al mundo antiguo griego que al actual.

















http://books.google.es/books?id=Kuhzjp9lQw4C&pg=PA197&dq=san+salvador+de++orta&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiQ2aL6r8DJAhVJChoKHdNJDHcQ6AEIMjAC#v=onepage&q&f=false

Del estudio de esta obra y de otras biografías, sobretodo la de Joseph Boneta y Laplana, Zaragoza (1638-1714), llegamos a la conclusión que detrás de este ser mitológico hay un personaje real que es perseguido por la inquisición, es destrerrado de Cataluña a la isla de Cerdeña y la figura de Nuestra Señora de Orta es borrada de la historia. Desaparece su nombre en el convento de Orta (pag 237 libro de Guiso) y en Lerida en donde su iglesia es destruida y hoy en día en su lugar hay un cruce de calles de un barrio de Lerida. http://sansalvadorota.blogspot.com.es/2015/06/lerida-santa-maria-de-orta.html



La respuesta de esta persecución nos la el P. Pacifico en la pagina 18 de su libro en donde nos habla de la antigua adoración por parte de los Templarios de un simulacro de la Santisima Virgen.


Pienso que esta imagén que hay sobre el altar del templo de la iglesia de Orta podría ser la imagén de Nuestra Señora de Orta, imagén semejante a la que encontramos en el monasterio de Santa María de Huerta, imagen que según la leyenda podría tratarse de la Virgen de las Navas de Tolosa..http://sansalvadorota.blogspot.com.es/2015/08/es-la-virgen-de-la-navas-de-tolosa.html

El libro de Guiso Pirella es una joya histórica para cualquier vecino de Orta. En mi opinión es el primer documento en donde desde la cúpula del poder se añade una H al nombre histórico del pueblo, de  la que P.Pacifico sería cómplice y responsable.


Horta de San Juan y Santa Maria de Huerta se llamaban Orta en este mapa  de Nicolaus Germanus del siglo XV y curiosamente los dos tienen un monasterio que pudo estar dedicado a Nuestra Señora de Orta.

Las clases populares (incluido los religiosos) nunca aceptaron este cambio de nombre de la población, incluso en algunas anotaciones que hay en el libro de Guiso Pirella aprese Orta y no Horta.





http://www.elnacional.cat/ca/efemerides/sardenya-incorpora-edifici-politic-catala_165345_102.html